29 de diciembre de 2006

CON MIS MEJORES DESEOS

El cordero no está. La vida sigue su curso pero a mi abeto de Navidad se le ha caído una acícula más.

En unos días regresaré para estar ya en casa unos meses y ordenarme un poco. Con el ajetreo de las últimas semanas apenas he podido escribir. La verdad, es que sí lo hice, pero el trajín de los viajes ha desparramado las palabras por media península, los ideas en Burgos, los adjetivos en Alicante, los verbos en Jaén y yo por medio intentando recomponerlo todo. Una computadora portátil pudiera haberme ayudado pero tengo los dedos demasiado grandes y la cabeza demasiado olvidadiza para cargar con ella y manejarla con habilidad.

En el post anterior puse algunos de mis objetivos para el año que nace, me fue difícil concretarlos. Aprendí que es mejor no proponerse grandes metas que generen grandes traumas por no alcanzarlas. Pudiera ser que la metáfora de mi vida, en estos últimos años, fuera una barca al pairo que carga un felino. Bote errabundo que las corrientes conducen a orillas remotas y el agazapado depredador del interior, sabe cazar el momento oportuno para su solaz. Así y todo me gusta amarrar el timón de cuando en cuando y espero que esta vez la haya conducido a un viento favorable que me lleve a Guatemala el 2007.

Diviértanse, sean felices y si les colma la dicha, no olviden que pueden compartirla con los seres que les rodean; será, sin duda, el mejor regalo posible.

FELIZ 2007

Meme propósitos personales para el 2007

Me pasa Javier Úbeda un meme consistente en crear una cadena de tres propósitos personales para el 2007:

  • No abandonar el blog – la inconstancia es mi principal defecto -.
  • Recordar y sentir a esa enorme población pobre que vive en nuestro planeta.
  • Vivir despacio - soy un látigo de nervios - para saborear las pequeñas y maravillosas cosas de la vida, para reflexionar más y para leer mucho.

Paso este meme a Atticus, Max y Noxeus.

22 de diciembre de 2006

ME VOY, SE VIENEN

Lo que uno carga, lo que cada uno lleva.

Cargamos con nuestros prejuicios y defectos, con nuestras manías y rencores, con nuestros límites y temor, con nuestras ineptitudes y fracasos...

Cargas que nos hunden en el barro.

También existen cargas que no sentimos como tales porque nos ayudan a proseguir ruta.

Los libros leídos, todo lo que amamos, las canciones que sabemos tararear, los paisajes que nuestra memoria recuerda.

Para mí, ustedes, los que leen estas líneas, pertenecen a este tipo de carga que ayuda a no desfallecer, que da brillo en los ojos y aire fresco en los pulmones.

En unas horas marcharé a mi tierra natal. No podré leerles ni comentarles, pero ustedes se vienen conmigo. Han entrado en la maleta y les llevaré por centenarios bosques de olivos bajo los que dormitaron las tropas napoleónicas, por senderos transitados por los elefantes de Aníbal. Verán torrentes de aceite de oliva virgen y la cuna del rey Al-Ahmar El Rojo, que soñó construir una ciudad única.

Estarán presentes en mi recuerdo durante el brindis navideño; les desearé lo mejor a ustedes y a sus familias. Gracias por no entrar a machetazos en la espesura de esta tierra de árboles. FELIZ NAVIDAD.

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Foto: vista de Sierra Morena desde Úbeda.

http://www.flickr.com/photos/65919878@N00/

21 de diciembre de 2006

CASI UN CUENTO DE NAVIDAD PARA UN CORDERO

Manolo es un entrañable pastor. Debiera haberse jubilado hace una década pero cree que en la ociosidad se encuentra la antesala de la muerte. Sus ovejas no tienen GPS y se sirve de un mastín de pelambre oscura para agruparlas. Montado en su burro acostumbra a decirme anécdotas de sus años mozos u observaciones pintorescas de la actualidad. De no ser por su teléfono móvil, que ni oye porque es sordo ni tampoco entiende, parecería un personaje del Quijote.

Se gana la vida vendiendo los corderos para Navidad o grandes eventos. Este año se le ha dado muy bien por las recientes lluvias. Su rebaño pasa a diario por donde trabajo y con cierta fatalidad compruebo como disminuyen cada día los corderos pequeños. Ahora le queda uno.

Le vi hace días brincar la acequia, masticar hinojo seco para luego escupirlo escamado y olisquear las hojas amarillas de los álamos.

Hoy mi jefe me ha llamado para que le pida a Manolo un cordero para Nochebuena.

Me desconsuela saber que mi aviso equivale a una sentencia a muerte de ese cordero que conozco y que ya creía salvado. Además le tomé apego por su soledad y por verlo jugar.

Decidí ser negligente pero cubriéndome las espaldas. He dejado un mensaje en el teléfono móvil de Manolo. Estoy convencido que con su impericia, el mensaje llegará tarde y en la mesa de mis jefes habrá besugo y repollo.

Aunque improbable, siempre queda la posibilidad de que encuentren al pastor, por eso esta historia es casi un cuento de Navidad. Con suspense añadido.

Espero ver al cordero la semana próxima y que crezca muy deprisa para que su carne se haga dura y no sea bocado en ninguna fiesta.

18 de diciembre de 2006

MI PRIMERA FRASE

Quiero participarles algo personal ya que esta época es propicia a confidencias. Se trata de mi primera frase escrita con libertad, fuera de las habituales para aprender caligrafía como "mi mama me mima".

Aconteció en el pueblo andaluz del que soy originario; debía contar 4 ó 5 años y el ejercicio propuesto por el maestro era redactar una única frase que contuviera la palabra campana.. Mis compañeros salieron al paso con frases del tipo "la campana es grande", "La campana suena". La mía fue:

"Las campanas doblan por la muerte de mi padre".

Así, con un parricidio me inicié en la escritura. Ni pensar lo que Freud opinaría al respecto. Lo curioso es que siempre me he llevado bien con mi padre y soy incapaz de desearle nada malo. A saber que pasaría por mi mente infantil. Menuda frase, para mi bochorno y a modo de chanza, todavía me la recuerda mi querido profesor con los ojos llorosos de risa.

JUEGOS DE LUZ

Juegos visuales con la luz mediterránea. Me gustaron y creo que en el servidor de Blogger estarán mejor guardadas. Fotos propias, vista desde el Cabo de San Antonio y faro del Cabo de la Nao. Jávea, Alicante.

JESÚS POBRE

Ciertamente hace falta una agencia de detectives para averiguar como en un pueblecito llamado Jesús Pobre, pueden tener esos precios. Así está España. Foto: propia

14 de diciembre de 2006

PROBLEMAS CON LOS COMENTARIOS

Lamento que para algunos visitantes existan problemas para dejar comentarios, parece que se producen de forma aleatoria y que el equipo de Blogger está trabajando en ello. Sucede entre algunas cuentas beta (como la mía) y otras antiguas. Al menos, eso he leído.

Quisiera, asimismo, aclarar que no borro ningún comentario ni tampoco excluyo a usuarios.

Existen tres posibilidades:
  1. No comentar.
  2. Comentar como Otros y escribir el nombre y el blog. Es la opción más indicada para los que no se pasaron a la Beta de Blogger. (Gracias Tito).
  3. Escribir un correo electrónico a la dirección que aparece en mi perfil.

Disculpas de nuevo por los inconvenientes. Esperemos que en unas semanas resuelvan el problema.
Gracias a Bretero que me dejó la idea.

13 de diciembre de 2006

LA ROSA MÍSTICA

Cuando el peregrino abandonó el pueblo, se llevó consigo el olor de las rosas.

Alcanzó nuestra abadía una brumosa mañana. Venía de Flandes, con sus magras carnes y su andar rengo, guardaba el cabello crespo y el mirar verde de musgo seco. Le hacía mañas a la alquimia y al cincel. Solicitó fonda y sustento unas semanas, a cambio se ofrecía para tallar una rosa mística en un capitel de piedra. Sería un cirio de amor permanente por Nuestra Señora. Nuestro abad rechazó el ofrecimiento alegando su deseo de no contrariar al tallador principal; aunque en la abadía, todos sabíamos que había pesado más su recelo por la nueva corriente que representaba de esta forma a María.

Tuvimos el añadido infortunio de que el caminante fuera encomendado al racionero, de conocida tacañería, que le regateo los mendrugos y lo mantuvo con avena y agua como si fuera jumento y no una criatura de Dios.

Dos días más tarde, apenas recuperado de las llagas, emprendió su peregrinaje. Educado pero con gesto adusto, casi solemne, se despidió de nosotros lanzando una última plegaria, portaba un zurrón que exhalaba una singular fragancia.

Tras su partida el jardinero nos alertó que las rosas tenían la color desvaída y el tacto rugoso de pergamino reseco. No tenían aroma ni maneras de vegetal. Aguardamos a los nuevos capullos por si estas habían sido dañadas por un gélido viento del norte o una repentina helada, mas desde aquel entonces, todas crecieron como material inerte.

Han pasado cinco años. Nuestro anterior abad recibió cristiana sepultura y un compañero ocupa ahora su cargo. Ha ordenado pintar rosas místicas en honor a nuestra Virgen Santísima en todo el artesonado del claustro. Hemos traído vástagos de Roma y esquejes de Valencia, han realizado variados injertos los mejores jardineros, pero año tras año hemos criado descoloridas rosas, apagadas velas de amor, mustias señales de devoción.

Cada mañana tras el oficio de maitines oteamos el camino a Santiago. Anhelantes y deseosos, suplicamos el retorno del peregrino que porta un zurrón con la fragancia de nuestras rosas dentro.

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Ayer por la tarde recordé la profusión de símbolos marianos que vimos en Burgos hace unos días. La rosa mística es una poderosa abstracción que simboliza a María pero es, también el símbolo de la belleza. Las rosas permitían a los frailes eludir los rigores de la vida monacal y dedicarse sin más a la contemplación de lo bello sin correr riesgos. Dentro del símbolo de la rosa mística palpita, creo, una de las semillas del Renacimiento.

Recordé el valioso libro de M. Yourcenar Opus nigrum, donde Zenón alquimista y filósofo emprende el Camino de Santiago que él interpreta como vía de conocimiento.

Fusioné los recuerdos y, raro en mí, me puse en la piel de un fraile unos minutos para imaginar el relato. Me divertí bastante, me encuentro cómodo cruzando fronteras personales e históricas. Un juego de experimentos donde, quien sabe, lo mismo mañana soy intrigante de una corte veneciana o un recolector de caucho en el Amazonas. Foto: Propia, parte del artesonado del claustro de Silos.

11 de diciembre de 2006

LA TIENDA DE COLORES AZULES

Largo fin de semana en el Mediterráneo. Una mañana salimos a comprar multitud de colores azules para aguantar el invierno. Les ofrezco unas muestras.

Para la estampa de la gaviota fue necesario un soborno previo con dos galletas y correr el riesgo de un picotazo. (Cabo de la Nao, Jávea, Alicante). No se aprecia en la foto pero a la derecha de la farola se veía levemente el contorno de la isla de Ibiza.

Abajo, el Cabo Negro en Jávea. La copa del árbol procede de un Pino carrasco, irreductible especie, muy resistente a la sequía.

Ninguna fotografía está retocada.

7 de diciembre de 2006

EL USURPADOR

Tengo el firme convencimiento de que alguien vive mi vida antes que yo y ese alguien debe ser idéntico a mí. Una especie de clon que se anticipa unos minutos a mis decisiones y me obliga a imitarle.

Sucede desde hace poco tiempo. En el kiosco se extrañan que compre dos veces el mismo periódico. El camarero me interroga que por qué salgo del bar para entrar instantes después y pedir lo mismo. Hasta el psicólogo me advierte que dejará de tratarme si acudo tan seguido.

He querido cazar a quien usurpa mi vida, a quien me roba la originalidad y me deja las inmundas sobras, he pretendido eliminar al intruso que camina unos pasos delante de mí, que me hace el trabajo, que besa a mi novia antes.

Me lleva poca ventaja, apenas unos minutos. Quise alcanzarlo acudiendo el primero a lugares que frecuento, pero siempre pago el doble o me dicen que repito las frases. Sé que esas contadas ocasiones coincido con él, le advierto a mi lado, invisible y mudo. Respirando mi aire.

Decido dejarle morir de aburrimiento, no actuar ni moverme. No haré nada. Así permanecerá encadenado a mi lado como Prometeo a la roca. Me castigo yo para castigarle a él.

Arrastro la condena de una vida plagiada. Piso sus huellas, paladeo comida ya deglutida y me desespero sabiendo que estas líneas las ha escrito él.

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El usurpador está inacabado, es un boceto que lo mismo nunca concluyo. No concibo peor tortura que remolcar una vida repetitiva en la que somos meros objetos. El relato se aprehendió a mí en Burgos, viendo un escaparate navideño de ofertas 2 x1. "Quieren que consumamos dos veces, que entremos dos veces en la tienda, que tengamos dos vidas en una. ¿Y si sucediera, si viviéramos una vida repetida con cinco minutos de retraso?..."

EL CAMINO AL TRABAJO

Algo de mi mundo. Un bello recodo del camino al trabajo.

El río Tajo formando un meandro. El árbol en primer termino es un plátano hispánica que comienza a mudar el color de su hoja. Se trata de un híbrido natural que surgió en España en el XVII al coincidir dos especies de oriente y de América.

Unos patos se desperezan bañandose en los primeros rayos de sol de una fría mañana. El puente del fondo conduce a un restaurante fundado en 1808.

4 de diciembre de 2006

POR BURGOS

Fin de semana en tierras burgalesas con tiempo lluvioso y gélido pero que se soporta bien apenas se abandona el auto y nos hacemos caminantes o cuando escuchamos el gregoriano en Silos y recreamos antiguas historias de peregrinos. Tuvimos la suerte de que todo encajara a la perfección y que la habitación del hotel tuviera una maravillosa vista. Dejamos para otra ocasión la visita a Atapuerca y al Monasterio de Santa María La Real de Las Huelgas. Mejor quedarse con algo de apetito.

En Burgos las piedras rezuman historia y los árboles se arrullan coquetos para ser observados. Burgos es piedra y silencio. Es camino, batalla y sabina, árbol maravilloso. Pero sobre todo, es arte como el que embota los sentidos en el claustro de Silos, o el que desmenuza hasta al más impávido ser en la catedral burgalesa. Tal vez me anime a escribir lo que entendí contemplando un arco o lo que me sugirieron arcanas señales en la piedra.

También prendieron en mí historias arrastradas por el viento que solicitan ser narradas. La del cantero que cincela a escondidas una piedra perfecta para un capitel que nadie comprenderá, o los peregrinos que se perdieron por el páramo pero se descubrieron a si mismos, o ejércitos fieros que pretenden batallar pero nunca se encuentran, o la misteriosa emparedada que canta las noches de luna llena…

Todo dependerá del tiempo, cada vez más escaso, y de mi irremediable indolencia.
Foto: propia.

1 de diciembre de 2006

El CEREBRO DE KENNEDY

El protagonista de la última novela de Henning Mankell, El cerebro de Kennedy, que actualmente leo, piensa que el SIDA ha sido creado en lóbregos laboratorios para deshabitar inmensas zonas del continente africano y quedarse con sus riquezas. Mankell que vive en Mozambique, atribuye a su personaje ese pensamiento porque él no se atreve a tenerlo.

Mankell, en forma de novela policíaca, lanza también una tremenda acusación:

- Existen compañías farmacéuticas que experimentan sus medicinas con los africanos infectados de SIDA. Sin ser informados de riesgos, sin comentarles que nunca podrán obtener los remedios que tengan mejores resultados; en sus mentes colonialistas creen que, en su estado, ya da todo igual. Son cobayas humanas del siglo XXI.

Como Mankell, no llego al extremo de pensar lo que su persona, pero sí creo, a pies juntillas, que experimentan en africanos medicinas para sanar a personas de territorios pudientes.

El SIDA oculta dolor, desesperación y exclusión. Es un insondable abismo de perversión e iniquidad humana.

Al igual que mi amigo MAX, también me pongo el lazo rojo.