31 de enero de 2007

Un triste aniversario y una mala entrada de Wikipedia

Una entrada del excelente blog Nothing is permanent me recordó que precisamente hoy se cumple el vigésimo séptimo aniversario de la quema de la Embajada Española en Guatemala en la que perecieron 37 personas. El suceso determinó la vertiente más conocida de la política de tierra arrasada que se desarrollaba en el país. Lo curioso es que al intentar encontrar más información sobre el presidente de aquel periodo Fernando Romeo Lucas me encontré con la siguiente entrada en Wikipedia (pongo en rojo las partes que me sorprendieron):

...

"Su gobierno se caraterizó, de acuerdo a sus opositores por violaciones de los Derechos Humanos. Dentro de los casos más sonados de su gobierno, cabe citar los asesinatos de Alberto Fuentes Mohr, Manuel Colom Argueta e Irma Flaquer Azurdia, además de numerosísimas masacres de indígenas, estudiantes y objetores de cualquier índole. Su nombre ha sido tratado de asociarse, en particular, a la quema de la Embajada de España en Guatemala el 31 de enero de 1980, saldada con la muerte de 39 personas por lo cual le fue abierto un expediente en la Audiencia Nacional de España. Todos estos hechos, claramente exagerados por sus detractores y enemigos no han sido de forma alguna probados y todos los procesos legales en su contra han terminado sentenciado su absolución.

El gobierno del General Lucas García brindo al pueblo guatelmateco una de las mejores épocas de inversión, construcción y seguridad en la nación. Eso sin mencionar, la ardua tarea de liberar al país de caer en las garras del comunismo."

...

Los procesos legales en su contra no tuvieron éxito porque Venezuela denegó la extradición y murió poco después pero la causa sigue abierta. El resto de la entrada creo que se explica por sí sola, ni siquiera el número de fallecidos es correcto.

Para conocer mejor quien fue este señor podemos ver la misma entrada en Wikipedia pero en ingles:

Fernando Romeo Lucas Wikipedia en inglés.

O esta de la Fundación Rigoberta Menchú

Y sobre la quema de la embajada:

http://shr.aaas.org/guatemala/ceh/mds/spanish/anexo1/vol1/no79.html#Ref11

Y acerca del intento de deslegitimar lo sucedido:

http://lasa.international.pitt.edu/Lasa2001/AriasArturo.pdf

Algunos escapan a hurtadillas de la historia, espero que la entrada en español de Romeo Lucas en Wikipedia sea rebatida.

28 de enero de 2007

LA COLECCIÓN DE TORMENTAS

Berta fotografiaba tormentas desde hacía un lustro, después las archivaba y documentaba convenientemente en su cuaderno gris de soledad. Reflejaba el momento preciso en que se formaban y como se esparcían después barridas por los vientos.

Durante la tempestad se resguardaba en la cama, temblando bajo la frazada para evocar en un frenesí de centellas las veces que su esposo la protegía en similares momentos. Nada supo de él desde que emigró a tierras prósperas. Nada, salvo una primera remesa y el regalo de aquella absurda cámara digital.

Cuando regrese, se decía mientras pasaba páginas de su cuaderno, comprenderá las veces que me dejo desamparada y temblorosa, verá mi soledad y lo desguarnecida que me sentí sin él bajo las mantas.

Fotos: propias.

Gracias Ryszard Kapuscinski

Por hacerme ver que existe una enorme población mundial a la que no llegan los media y que lo peor que puede pasarles es que pierdan su medio de trabajo como aquella señora de Ébano que alquilaba su olla y se la robaron.

Por demostrarme que la información en nuestros tiempos es una mercancía sometida a los rigores del mercado. Que se varia sin ningún pudor si no se consume apropiadamente y que ya no necesita los tradicionales filtros de verificación de errores o de fuentes.

Por confirmar que en la supuesta neutralidad de los periodistas se encuentra muchas veces el miedo o el clientelismo ; y por tu valentía para demostrar que el genocidio de Ruanda no era étnico, sino una lucha feudal de castas, por tu denuncia de lo abusos de las multinacionales en países pobres.

Por no rendirte a ninguna ideología y mantener tu independencia en la seguridad de que la verdad se explica por si sola presentando hechos. Por evidenciar que África no existe.

Por dignificar la profesión periodística y dejarme el reposo y la denuncia contenida de tu excelente obra.

26 de enero de 2007

PARTE DE INVIERNO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Escarcha en pupilas que una vez vieron flores, hojas de nogal y de arce arrancadas por las borrascas y esparcidas por la nevisca. Vida que se escapa aterida. Hielo por todos lados, menos en los polos. Veintiséis de enero del 2007, nieva. Sin sospechas de primavera ni siquiera atisbos en las yemas de los almendros.

Fotos propias.

 

 

23 de enero de 2007

RETAZO AFRICANO

A la hora de pisar el África negra entran unas ganas irreprimibles de escribir un libro sobre lo que se ve y se intuye, al día siguiente un capítulo, a la semana unos versos, al mes se desea escapar presto de allí, pero cuando lo hacemos sentimos unos incontenibles deseos de volver.

África, la cuna de nuestra especie, condensa lo mejor y lo peor que tiene el genero humano desde los despreciables señores de la guerra a inocentes criaturas felices que saludan desde charcas en las que se bañan junto al famélico ganado.

Aquel amanecer salí de la choza para desentumecer las piernas. Un antílope domesticado vino a curioso a olisquearme. De la lejanía llegaba música caribeña que mezclaba palabras en varios idiomas. Luego aprendí que en Senegal, en Gambia y en las Guineas son muy aficionados a los ritmos latinos. Habíamos llegado a Kédougou al anochecer apenas vislumbrando la exuberancia del paisaje. Una hora más tarde tras dar cuenta de un somero desayuno manejamos horas entre carreteras de polvo rojo buscando el país Bassari, una de las pocas tribus animistas de África, cerca de la frontera con Mali.

Conocimos a Abdullah al estacionar, antes de ascender a la cima de la tribu, era un chico de trece años, muy amable, hablaba un correcto español de infinitivos, nos ofreció acompañarnos sin compensación alguna. Tenía la piel de aceituna madura, al sonreír sus dientes deslumbraban.

Algunas amistades necesitan años para asentarse, aquella fue de minutos tejida de miradas sinceras y sonrisas francas. Abdullah aprendió nuestro idioma porque un navarro le regaló un diccionario francés-español meses antes. Ascendimos una enrevesada pendiente, entre campos de maíz eterno, nos presentó al guardián de la montaña sagrada que para mi estupor lo primero que hizo fue pedirnos un Marlboro y derrumbar con ello todo mito animista que se precie. Nuestro joven guía nos mostro la escuela del País Bassari, tres maderas sosteniendo una techumbre abierta que cobijaba un cultivo de cacahuetes porque los críos estaban de vacaciones y se debía aprovechar el espacio del aula. La escuela distaba unos metros de un árbol sagrado, un baobab, el árbol más grueso que jamás he visto.

Al descender y despedirnos expresó su sueño de venir a España en unos años para ganar dinero y alimentar a su familia.

Ya en Madrid le mandé una carta a su aldea junto con los billetes de Francos CFA que sobraron. Nunca respondió. Los sellos postales y el mismo papel, son lujos allí. Cuando llegan cayucos a Canarias pienso si vendrá en alguno de ellos, si soportó la travesía y, con suerte, estará por aquí trabajando en la construcción o vendiendo por la calle.

En África te nacen del cuerpo raicillas invisibles que se prenden al paisaje y a su gente, minúsculos lienzos de raigones que se rompen con daño al tomar el avión de vuelta. Ese dolor me reverbera cada vez que leo algo sobre el continente olvidado o imagino el paradero del gentil Abdullah. Se trata de un sentimiento extraño y subyacente que me visita al intentar conciliar el sueño para decirme a media voz, casi a susurros, que regrese.

--

Foto: País Bassari, http://flickr.com/photos/blainedavis/

21 de enero de 2007

CHISTE Y PARÁBOLA

Una persona muy religiosa iba manejando su automóvil cuando de repente pinchó una rueda. Al bajarse y comprobar con disgusto el simple pinchazo exclamó:


- ¡Por favor Dios mío misericordioso siempre te amé, cada día te he rezado, te pido con devoción que arregles mi auto. ¡Bien conozco tu infinito poder y bien sé que arreglarlo no te costará nada!


Tantas horas rezó, tanto invocó a Dios que se le apareció un ángel blanco que con delicadeza celestial le indicó:


- Me dice Dios que va a ayudarte pero que mientras tanto vayas cambiando tu mismo la rueda.

18 de enero de 2007

LA SIMA II

- ¿Esprolo qué?, preguntó el subordinado.

- Espeleólogo, se dedican a meterse en cuevas, dijo socarronamente el inspector.

- ¿Y qué con eso?

- ¿Como?

- Sí, que para qué hacen eso, que no veo la necesidad de buscarse problemas y buscárselos a los semejantes.

- Bueno va, deja. ¿Qué sabes del alcohólico?

- Coma etílico y picaduras de zopilote en el gaznate.

Aparcaron el carro entre unos arbustos cerca de la sima instantes antes de que el equipo de especialistas descendiera a ella. Pascual Ramírez, el mejor espeleólogo del país, acompañaba al más valeroso bombero y a dos espeleólogos militares.

El inspector se acercó a la hondonada casi infinita. Sus ojos no se le volvieron oscuros pero si se le aceleró el pulso y quedó con una amarga sensación de fermentaciones vegetales.

- Hay que ser menso, válgame Dios meterse ahí. Dijo a su espalda su subordinado.

- Venga, vamos a dejarles trabajar, enciende un pitillo.

Recordaba el inspector la tarde que ayudó a su compañero a escapar de los aledaños de la mara 18 justo antes de que su cuerpo apareciera demasiado tatuado y su cerebro demasiado enjuto y como apareció ante su puerta, meses más tarde, pidiéndole oficio. Le complacía verle fumar ahora, hecho un hombre responsable, a pesar de las tremendas ganas que le daban de arrebatarle el cigarro y dar una calada. El tiempo todo lo cura hasta la adicción a la nicotina, meditaba apretando el puño; todo lo esculpe, todo lo arrasa, somos polvo de maíz suspendido del tiempo.

Esas ensoñaciones poéticas acabaron siendo frecuentes en el inspector desde que se prodigaba en leer a escondidas poesía. La lírica fue su refugio para escapar de la depresión y fiel a la cita, cada mañana, junto al primer café declamaba versos o visitaba algunos lugares por la red. Era su secreto, mejor guardado, temía ser descubierto por sus compañeros y ser objeto de burla.

Horas más tarde izaban el macilento cadáver de Barn, el inspector lo tapó de inmediato y preguntó a Pascual Ramírez.

- ¿Cómo estáis?

- Bien, jadeo.

- ¿Y el agujero?

- Ya son muchas cuevas las que llevo ¿Sabe que cosa es común a todas menos a esta?

- Dime Pascual.

- El silencio. Siempre nos oímos el corazón y eso nos gusta pero en esta sima se escuchan sonidos extraños. No me gusta, por algo está inexplorada. Además, abajo hay más cuerpos.

- ¿Cómo?

- Inspector, usted sabe bien de que puede tratarse, la guerra no es tan antigua. Fue fácil encontrar al danés porque los demás son esqueletos quebrantados.

Mientras manejaba hasta la capital el inspector sentía remordimientos. Durante muchos años la guerra le parecía tener un eco lejano como de otro país. Él estaba ausente de esa realidad, estudiando, ampliando conocimientos fuera, divirtiéndose.

Ya en su oficina de la municipalidad recibió la llamada telefónica de D. Aurelio, médico adjunto del Instituto Forense.

- Inspector...saquemos tiempo y nos tomamos ese cafecito que me debe. ¿Ok?

- Cuando quiera D. Aurelio.

- Bueno, como sabes te llamo por la autopsia de Barn Vejle, ciudadano danés que tuvo la nefasta ocurrencia de explorar sólo. Salvo algunos estragos de insectos y alguna mordedura por determinar, puedo afirmarte que su muerte fue de infarto agudo de miocardio.

-¿Un deportista?, replicó el inspector.

- Será lo que sea, pero es seguro, aquí te guardo el coágulo si quieres verlo.

- Venga, aparque su humor negro D. Aurelio. ¿Qué lo pudo motivar?

- Siendo deportista podría ser hipertenso sin saberlo o realizar un sobreesfuerzo o una impresión muy fuerte. Hasta puede ser todo reunido. Le acerco el informe detallado porque el correo interno como siempre está perdido.

Se despidió quedando muy pensativo ante la mesa de un escritorio desbordado de sucesos. Se mesaba la mandíbula.

Ruidos extraños, cadáveres de la guerra, una impresión muy fuerte ¿Los vería y su corazón no resistió? Imposible saberlo ya, hay lugares que guardan celosos secretos.

La familia nórdica esperaba la repatriación del cadáver. Bastaría con que el inspector cerrase el caso estampando su firma en el expediente.

Sufría pensando. Los asesinados tienen tres muertes, cuando fallece el cuerpo, cuando se cierra el caso y cuando desaparecen del recuerdo de las personas. Barn tendrá su segunda muerte en segundos. ¿Cuando se desvanecerá su recuerdo en su familia o en mí? ¿Cuánto tiempo falta para que sea nada? Los cadáveres de la guerra en la sima ¿Qué grado de muerte tienen además de su desaparición física? ¿Está su caso cerrado, por quién? Un día serán olvidados y su ausencia será absoluta pero no ahora, todavía queda el recuerdo lacerante en sus familias, todavía duelen y siento remordimientos por mi ignorancia de aquellos tiempos y la impotencia de estos. Un escalofrío le recorrió la espalda. Sí, mascullo, todavía erizan la piel y hacen nudos en la garganta.

14 de enero de 2007

UN PINGÜINO EN LA OTRA ORILLA

Linux... Lo instalé, ahí queda una captura del escritorio. Crucé el río. Era casi inevitable. O eso o ser pirata o pagar mucho por software. En realidad ya comienza a existir mucho software libre para Windows pero no olvidemos que corre sobre un sistema operativo de una empresa privada que se actualizará, previo pago, a la nueva versión en días y poco menos que nos obligará a comprar una computadora si queremos estar a la última.

En un ordenador viejo hice pruebas durante semanas con Livecd de varias distribuciones sacando una idea clara: quería el gestor de ventanas Gnome - más simple pero más rápido que Kde - y el navegador junto con las herramientas ofimáticas en nuestro idioma. He sufrido para hacerlo porque Ubuntu se instala fácil pero tiene casi todas las aplicaciones en ingles y Knoppix además de complicado de instalar usa Kde. Recordé que varias Comunidades Autónomas crean distribuciones de Linux para colegios y ciudadanos y tras una corta búsqueda encontré e instale la fabulosa versión de Guadalinex. Tiene todo lo que quería y algún extra como Lemurae que encuentra definiciones de palabras al instante.

Lo frustrante de Linux es cuando uno busca ayuda porque no sabe casi nada, lo que encuentra es generalmente las mismas preguntas que uno se hace, mal respondidas o de forma críptica.

Espero salir bien de la experiencia y que se me quite esa sensación de náufrago. Aún así, me ofrezco, en la medida de mis escasos conocimientos, en orientar a quien se atreva a cruzar el Rubicón del software.

13 de enero de 2007

BABEL Y ALGUNA MÁS.

La globalización, cuando el capital vuela, la información es instantánea, la tecnología minimiza el planeta y sin embargo, el ser humano queda como estaba, con desigualdades palpables y una enorme brecha para relacionarse con sus semejantes.

De incomunicación, violencia, armas, ineptitud policial, alarmismo de los medios, inmigración, drogas, adolescencia, solidaridad, azar; de todo eso y de mucho más trata la recomendable película Babel. Soberbia en todos los aspectos técnicos. Con silencios que dicen aún más que los diálogos enrevesados de la recomendable Syriana; con historias tan perfectamente enlazadas como la oscarizada Crash. No quiero desvelar nada porque es una película que está en cartelera. Si la ven cerca y gustan de buen cine no se la pierdan. Además es una obra que los latinos podemos sentir como nuestra a pesar de que el dinero venga de la Paramount.

También vimos La masai blanca, buena película alemana, basada en un hecho autobiográfico, que describe de forma certera que existen abismos culturales que ni el amor ni la pasión pueden superar.

11 de enero de 2007

LA SIMA I

El inspector de policía revolvía el armario para dar cumplimiento a la orden de la Interpol que solicitaba buscar al misteriosamente desaparecido espeleólogo danés Barn Vejle.

- Un europeo que olvida la Visa y se esfuma en la selva o en una aldea de los altos, musitaba. De seguro que en unos días aparece resacoso o iluminado. Lo que no me encaja es su edad, 45. Tampoco el hotel, poco apropiado para un aventurero.

Corrió las cortinas y de inmediato una luz tamizada por cirros domino la habitación. Desde la ventana pudo ver dormitar a un borrachín sobre un banco de piedra cuarteada. Los zopilotes se acercaban sin miedo, conocedores de su embriaguez.

- Hasta los animales distinguen el vicio, se dijo.

Busco pistas en el baño de la habitación. Nada. En la cama. Tampoco. Al levantar el colchón un cuaderno amarillo cayó en la moqueta. Leyó la última anotación:

"Las habladurías dicen que con asomarse a la sima de Huehuetenango se vuelven los ojos oscuros para siempre; dicen que quien baja no sube porque no existe mayor jaula que su oscuridad. Prosigue la leyenda contándonos que al amainar el viento se percibe el chasquido de las armas de unos guerreros mayas que se precipitaron hace siglos y siguen combatiendo en la oscuridad.

Ese sonido ya lo escuché, lo atribuyo a un torrente que circula entre piritas. Mañana mismo haré una primera inspección para comprobar la longitud de la cordada y los descensores necesarios."

El inspector caminó pensativo hasta la ventana. Una de los zopilotes picoteaba algo encima del borracho.

---

Foto: http://flickr.com/photos/rufino_uribe/

Inspirado en el Cimarrón de Nentón, Huehuetenango.

OLIVO ETERNO

Olivo polvoriento, piedras lunares...

El ejemplar de la foto rondará los 400 años. Los hay más viejos pero están más escondidos. Me estremece saber que estaría dando aceite desde tiempos del Quijote.

Foto: Sonia Grajeda.

9 de enero de 2007

FIEBRE

Taladrando rótulas, cristalizando de frío la columna vertebral, escalando a dentelladas cada vértebra, hasta habitar mi cerebro para hacer todo mi mundo un delirio surrealista. Fiebre de niño en cuerpo de adulto estremecido, que responde lento pero seguro.

Y ahora un aturdimiento extraño por oleadas.¿Se habrá ido ya o volverá a la carga con otra andanada de toses y tiritones? La gripe, tantos años sin visitarme, vino a dejarme su feliz año.

Aún así, tengo la fortuna de poseer medicinas, un techo en que guarecerme, un edredón nórdico y una mano amada cerca.

2 de enero de 2007

CASI UN REGALO

Había sido su mejor negocio, sin sobornos ni presiones excesivas acabo comprando el caballo de sus sueños; un hermoso alazán con una llamarada blanca entre los ojos y un aspecto magnífico de cabalgadura de emperador.

Montado en la grupa, vestido de flamenco, presumiría por el camino de Rocío con su nueva y flamante mujer. Se morirán de envidia, pensaba. Tenía éxito en todos los aspectos, como empresario, como esposo de una miss veintitantos años menor y además, estrenaría en poco tiempo una mansión con piscina climatizada. A todo esto se añadía ahora ese noble y musculado corcel.

Llegado el momento de la romería, ya con su impecable traje colocado, dispuso a su esposa en el carruaje y se adelantó al mismo unos metros montando su reciente compra. Presidiendo la carroza con el porte de un Cesar victorioso.

De improviso la dócil cabalgadura se desplomó con estrépito y acabaron tumbados entre arenas y retamas.

¿Qué pudo ser?, se preguntaba dolorido entre las risas socarronas del grupo. No hay nada para que tropezara ni tampoco en su andar demuestra ser zambo o contrahecho.

Volvió a montar con dignidad recobrada pero observando, con ojo avizor, cada detalle del comportamiento de su montura.

A lo lejos un apagado sol vestía de ámbar la marisma y regazadas aves regresaban a los alcornocales. Unos chicos aburridos de las canciones de sus padres jugaban con petardos fuera de la linde del camino.

Apenas explosionó uno, de nuevo el caballo cayo de bruces pero con un desmoronamiento teatral como calculando la postura para no dañar al jinete.

No pudo más. Marcó en su teléfono móvil el número del vendedor para ajustarle cuentas.

- El animal es casi un regalo por ese precio, le decía el vendedor, tan sólo tiene el vicio adquirido de tirarse al oír una leve explosión, pero hay que entenderle porque antes perteneció a un especialista de cine y acaba de terminar el rodaje de dos películas del oeste.