30 de septiembre de 2008

RÉQUIEM

Deprisa. Tan rápido que se olvida que no estamos todos, que falta Mónica Lima Quinto, que ya no podrá comentarnos ni publicar nada, que su corazón, bomba errática desde que vino al mundo, claudicó un septiembre gris en la ciudad de Guatemala. Su último comentario en mi espacio decía: ”la vida es bella y cada etapa tiene sus buenas cosas.” Dos semanas más tarde, esa vida que tanto quería, la abandonaba.

Me pregunto lo de siempre. ¿No será, en verdad, la existencia un juego de dados en las manos de Dios? ¿Así es todo, un cuerpo que desmoronándose se aproxima a un abismo?

No quiero preguntarme más conociendo la fe de Mónica, ese cuestionamiento, ahora, me parece incluso una traición a su memoria.

Los que disfrutamos el dulce néctar de las palabras siempre encontramos amparo. Réquiem significa descanso. Así acato su marcha a lo desconocido, como una apacible reposo que no comprendo. Siempre nos quedará su bitácora para acercarnos a su perspectiva.

Aprovecho para expresar mis condolencias a nuestra amiga CHC, que afronta el duro trance de la pérdida de su madre.

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Imagen propia. La entrada, queridos visitantes, no tendrá comentarios. De paso coloco la pieza de Réquiem más bella que conozco.

22 de septiembre de 2008

VIAJE AL BOSQUE HECHIZADO

Un año más tarde ascendíamos los montes a su encuentro. Recordaba el bosque de San Salvador de Cecebre donde ubicó W. Fernández Flores su maravilloso libro El bosque animado que dio lugar a una película igualmente recomendable del mismo título. En él, posiblemente acopiando tradiciones orales gallegas aparecía una admirable conjunción entre el más allá, el territorio de los muertos, y la realidad más cotidiana.

La subida, una verdadero sortilegio de colores, contrastaba con la sobriedad de verdes de las alturas donde los árboles mostraban toda su magnificencia. El bosque, apareció de inmediato al tomar una curva.

me dejo invadir por el verde-qpr

Nunca olvidaré el recuerdo de una rapaz volando entre los árboles. Por unos momentos nos sentimos transportados a un mundo donde todo tipo de fantasía fuera posible. Nos hablaron de la posibilidad de encontrarnos con el único ejemplar de caballo salvaje albino. No lo vimos pero, al igual que en la historia del viejo contrabandista, intuimos su presencia.

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Fotos de Nahuyaca y Goathemala.

21 de septiembre de 2008

EL BOSQUE HECHIZADO II

setas2 “Después fue fácil forzar al muchacho a mantener relaciones sexuales asegurándole que esta sería la única forma de devolver al ser natural a su prometida. Se ayuntaron bajo el aullido del lobo y el fragor del trueno. Mas, ya sabe usted que las personas con influjos demoniacos no cumplen promesas. A la mañana siguiente la bruja desapareció, algunos dicen que lo hizo convertida en torrente, de hecho por esa zona encontrará uno que se llama precisamente Labruja, lo que si debe ser cierto es que escapó con la certeza de albergar una semilla en su vientre.

El muchacho enloqueció. Centró su existencia en preservar el bosque sabiendo que en uno de sus árboles estaba el espíritu de la amada. Dicen que era frecuente verle hablar con ellos, abrazarles, tratarlos como a iguales. No permitió leñadores cerca y así fue hasta que al correr de los años enfermó y murió, siendo enterrado en un claro, allí mismo. El bosque permanece respetado hoy en día. Por las aldeas cercanas aseguran que el espíritu de los enamorados lo habita y protege de los incendios y de las intenciones voraces del hombre. Aunque para serle sincero creo que es respetado por cierto grado de compasión por la leyenda.

Apuró lo que le quedaba de un trago.

- Eso es todo, luego póngale, usted, las alharacas que quiera.

- Es tristísimo, desesperanzador, dije desalentado.

- Triste, sí, sin duda. Desesperanzador no. Fíjese que si esto del amor consiste en formar un único ser, con la persona amada, al ser enterrado allí mismo y hacerse nutriente de los árboles, lo consiguió. Al menos, yo, lo interpreto así.

- Bueno – asentí pensativo – y por donde cae el bosque dije abriendo un mapa...

Continuará con la visita y fotos del bosque.

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Foto mía, de un helecho.

19 de septiembre de 2008

EL BOSQUE HECHIZADO

Helecho[5] - No olvide visitar el bosque hechizado.

El viejo contrabandista lo dijo, esbozando una sonrisa socarrona. Del brillo de mis ojos adivinó lo que me intrigaron sus palabras.

- Será imposible hacerlo – respondí – mañana mismo regreso.

- Entonces, tal vez le interese conocer ahora la leyenda por si se le presenta la posibilidad de visitarnos de nuevo.

- Sí, por favor, soy muy aficionado a las plantas y a todo tipo de historias –afirmé-.

- Bien sabe, joven, que las palabras lubricadas por un buen vino salen mejor engranadas – dijo, pícaro -.

- Sea, ratifiqué levantando la mano para pedir unas copas de Oporto

Una ráfaga otoñal levantó el rumor de los castaños. Una hoja, estremecida, peregrinó a su sombrero de fieltro. El viejo contrabandista suavizó el gesto y moduló la voz:

“Hace muchos, muchos años, cuando el hombre aún creía en las potencias maléficas de la naturaleza, existía un bosque y en él moraba una bruja obsesionada con tener descendencia. No quería recurrir a la mandrágora, a los ahorcados, ni a ningún tipo de magia negra para obtenerla, pues deseaba con todo su ser a un vaqueiro, un mozo de piernas firmes, sonrisa franca y mirar del color de los helechos. El chico estaba prendado de una muchacha limpia, tan pobre como él, a la que conocía desde que era un rapaz, por eso declinaba todos los obsequios y ofrecimientos que la meiga le hacía, Dios sabe con qué artes, pero desde luego, afirman, que para persuadirlo adoptó la forma de las más voluptuosas mujeres. Ante las negativas a sus solicitudes carnales, enfurecida por los celos y por el anuncio de boda de los jóvenes, la bruja, raptó a la muchacha aprovechándose de la oscuridad y por medio de un conjuro y una pócima de hierbas la transformó en un roble..."

Continuará.

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Foto mía, de un helecho.

14 de septiembre de 2008

SEGUNDO ANILLO DE CRECIMIENTO.

Hojita flotando

Regresé. Ahora espero que se disipe el síndrome postvacacional. Me agarró fuerte. Señal de que lo pasé bien y logré desconectar.

Mi bitácora ha cumplido su segundo añito. Conozco árboles que en ese tiempo dan frutos. Gracias por sus visitas y comentarios.

5 de septiembre de 2008

SOLILOQUIO DE LA FLOR MUSTIA.

margaIré al ambulatorio a percibir la sensación de importar a alguien, a escuchar un "cómo va del reuma, tenga dos recetas"; medicación que me asegura otro intercambio de palabras en la farmacia, puede que un estremecido roce de piel al entregarlas, un deseo encendido que se extinguirá con el regusto cálido de sentirme cuidada. De vuelta a casa esperaré arropada en mi soledad de bata, canas despeinadas y olor a ropa usada.

No permitiré que venga el temor a morir abandonada, convertirme en un nido de larvas en el mismo sillón mecedora en el que contemplo a mi única amiga, la televisión, que permanecería encendida hasta que el hedor o el impago de una factura alerte a los servicios sociales, que al descubrirme pondrían el grito en el cielo por permitir que en la era de la comunicación existan personas tan incomunicadas; pero, antes, llamarán como buenos hijos, a su madre para saber cómo está, para asegurarse que no hay riesgo de que fallezca sola en una calle olvidada de una ciudad sin nombre.

2 de septiembre de 2008

EL PERRO INMORTAL

Lloró desconsolada cuando perdió su perro. Se criaron juntos pero el día que cumplía catorce años los petardos de la fiesta asustaron al can que escapó despavorido al monte. Nunca regresó. Esa noche llovió y ella piensa que el agua le hizo perder el rastro.

Años más tarde, con una oposición aprobada, fue destinada a una remota remota aldea de montaña donde se entendían en otro idioma. Mitigó su soledad con el deporte y la lectura. En el amanecer de su cuadragésimo primer cumpleaños al correr por unos hayedos un perro saltó a perseguirla alborozado.

Reconocería el color blanco inmaculado, las orejas levemente ocres, las maneras toscas, el movimiento frenético del rabo al escuchar su nombre. Sin dudarlo se lo llevó a casa.

Sabe lo improbable que resulta que le viniera el olor de su dueña tras veintisiete años, más aún que viviera todo ese tiempo. Un perro no debe, no puede ser inmortal. Tiene diversas razones más para la duda. Sin embargo, la razón del corazón le dicta que se trata del mismo perro.

Con esa le basta.


Foto: http://flickr.com/photos/von-marazzi/

La etiqueta personal viene motivada porque tuvimos un perro idéntico al de la foto, lo llamábamos Baskerville. Recuerdo sus ojos inocentes y expresivos. Soy yo el que recupero a través de los años el rastro de mi perro, en especial su olor. La anosmia no impide que lo tenga catalogado y pueda recurrir a su evocación.