Lo encontré sentado en una escalinata de un templo de provincias, limpiando un saxo junto a un perro. El chucho, al oír detenerse mi bicicleta, se acercó a olisquear dándose una hocicada con la llanta.
- ¿Está ciego? Menudo golpe se ha dado, dije.
- Tiene su historia, respondió sin levantar la cabeza del trapo con que pulía el instrumento.
El animal al reconocer la voz de su amo buscó refugio en sus piernas. La calle se llenaba de madrileños que escapan de la capital cuando tienen un fin de semana con sol.
- Trabajaba en una herrería y ese día me dispuse a soldar unas vigas en el patio. Allí tras la verja lo vi por primera vez. Ya conoce esa mirada de desamparo de los cachorros abandonados. A mi no me gustan los perros y no le presté mayor atención. Fue una soldadura intensa, gasté una caja de electrodos.
Levantó la vista. Sus ojos ilusionados y azules enmendaban el desaliño de su barba.
- Al día siguiente lo encontré en el mismo lugar. La viva imagen del desvalimiento, temblando con las orejas gachas. Fue al tomarlo cuando comprobé sus iris blancos. Había perdido la vista por no quitarle ojo a la chispa de la soldadura del día anterior. Yo le volví ciego. Desde entonces le acompaño. Soy su perro guía.
Sopló la boquilla y el saxo emitió un sonido de melancolía. El perro ladró y gruñó al aire intentando mordisquearlo.
- No le gusta esa música, dije.
- No es eso. Desde que me hice músico ambulante he comprobado que no soporta la nota SI. Con la demás no hay problema pero es tocar esa nota y se enoja. Tengo un número cómico con ello, observa.
La gente se agolpaba a su son, en determinado momento el perro le hizo un coro de ladridos con sus ojos grises perdidos en un lugar indeterminado. A continuación tocó jazz. Lo hacía muy bien, en ese tema el perro se enroscó tranquilo junto al hato donde, pocos, depositaban monedas.
De regreso me intrigué al recordar que la nota SI fue considerada varios siglos la nota del diablo y fue, por ese motivo, ocultada.
Pedaleaba de regreso en una carretera que ascendía suave y olía a resina de pino.
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Fotografía propia.
