8 de agosto de 2013

Segóbriga



Hace tiempo que los dioses abandonaron Segóbriga.
Ninguna plegaria, ninguna omnipotencia.
Ni su lloro resbala de las piedras lamidas de agua y sol
Sólo vacío, lamento, olvido: lo que aguarda.
Siquiera, un visitante, siglos más tarde, interpretará confundido
esa ausencia como mágica quietud.