El ataque en el chino

Si bien es cierto que palidecí en prisión por ser amigo de lo ajeno no lo es menos que trato con corrección al paisanaje sin considerar lo abultado de sus bolsillos, el matiz de sus pellejos o los pensamientos almacenados en sus seseras. Si en algo soy celoso es en el respeto a las féminas pues, mientras que de los varones acostumbré a encajar golpes, favores recibí de ellas.
Por ese motivo, almorzando en el restaurante chino no encajé con agrado los insultos que el señor dirigía a la solícita camarera oriental. Se trataba de un joven encorbatado, engominado y egolatrado que la templaba con frases como "no te enteras china, que fea eres y sorda", "no pienso pagarlo, está frío o sea que me lo cambias ya mientras voy al servicio". Y así hizo, dejando balbuciente y temblorosa a la chinita.
Sabido es, no lo niego, que encaminé mis pasos tras él, apurando un chop suey, y que tirándole de la corbata con la izquierda le aliñé dos buenas hostias con la derecha para tornarlo razonable. Y hubo de dar resultado pues en lo que restó de velada fue todo un ejemplo de comedimiento y apetito.
¿Cómo dice Señoría?
Sí, le quité el móvil para evitar tentaciones de socorro mientras vigilaba el cumplimiento de lo acordado en los baños. ¡Qué al irme olvidará devolvérselo debe atribuirlo usted a mi poca cabeza!
El juez se mesó el cabello sorprendido por la osadía y el lenguaje de un acusado que decía haber leído a los clásicos "para atemperar la soledad carcelaria".
Dudaba del veredicto. Al final, dando un golpe con el mazo, determinó:
- "¡Qué decidan los comentaristas! ¿Culpable o inocente?".
Hará cosa de un año me encontré a un ejecutivo que trataba de esta manera a una camarera china. Me sorprendió tanto su desfachatez, el ataque al más débil, que por mi cabeza pasó hacer lo de mi personaje. Afortunadamente soy bastante pacífico. Eso aclara mi etiqueta personal.
Por lo demás, con titubeos y recelos, mejoro del sistema digestivo. La dieta y la aprensión me dejaron enjuto, demacrado y lívido. Nada que no se solucione con paseos soleados, buena mesa y tiempo. Del yoga muy bien, aprendiendo. Gracias a todos por su ayuda y empuje.
Como ahora me asomo tan poco a este mundo aprovecho para mandar un saludo de ánimo y esperanza al pueblo chileno y, en especial, a los amigos blogueros que he tenido la fortuna de conocer en estos años.
Qué bueno.
ResponderEliminarEl principio parece el comienzo de una novela picaresca del XVII... con móvil, claro.
Me sumo a tus deseos sobre el pueblo chileno.
La forma de narrar me ha transportado a unos siglos atrás, cuando el honor, la palabra y la justicia valían todavía algo ¿sabes?
ResponderEliminarComo en las novelas de Alatriste de pérez-Reverte, no sé...
Por otra parte, es cierto que por este mundo adelante encontramos a auténticos energúmenos que observamos sintiendo vergüenza ajena, por su mala educación , prepotencia....
A mí, me revuelven el estómago.
Un abrazo Goathe, me alegro mucho de que estés mejor, descansa, repón fuerzas, hasta que vuelvas a sentir que eres tú en pleno :)
Un biquiño
me sumo a tus deseos para con Chile. Del mismo modo te felicito por esa forma de narra con tanta garra y fuerza... me encantó amigo. Un abrazo paisano.
ResponderEliminarYo creo que la violencia es una de las manifestaciones más compulsivas que podemos tener los seres humanos. Creo que de cualquier forma se debe de tratar de pensar 2 segundos lo que se va a decir antes.
ResponderEliminarMe uno también al saludo para Chile y me congratulo con tu mejoría de salud.
Yo también estuve con problemas como ya tu sabes y me siento mejor. Que bueno ha sido todo este tiempo y poder conocerte Goahtemala.
Ya te conectástes a Twitter?
Sinceramente: inocente. Vaya hasta me ha rimado y no lo he hecho adrede:):)
ResponderEliminarMe alegro de que estés mejor y espero que ese sol que dices necesitar aparezca pronto, que nos estamos poniendo verdes. Verdes de humedad:):)
Me uno a tu saludo al pueblo chileno.
Abrazos dobles
Lamentable que haya gente así compartiendo el mismo aire que nosotros. Esa estrechez de miras y ese egocentrismo propio de un niño malcriado solo puede ser causado por una enfermedad mental.
ResponderEliminarMe alegro que vayas recuperándote poco a poco.
De más esta decir que me sumo a las muestras de afecto con todo el pueblo chileno. Lo mejor para ellos.
Salud
Me alegro de tu recuperación, me uno a la condena a gente como el famoso ejecutivo que atacaba a la chinita, y al afecto por los chilenos, todos los que conocí personalmente, me parecieron excepcionales.
ResponderEliminarEn cuanto al veredicto del juez, si era en España, culpable, seguro que condenarían al agresor por robo de móvil, agresión injustificada y vete a saber qué cosas más, especialmente si el tema llegó al Supremo...
Me alegra saber de tu mejoría, querido amigo. Ahora que se acerca la primavera y se nos van estos fríos tan desagradables, pienso que te sentirás mejor aún. En cuanto a ese personajes que retratas con tanto gracejo aquí va mi veredicto: inocente. Ya está bien de esos prepotentes que van amenazando y maltratando a todo el mundo y se salen de rositas... Un abrazo muy fuerte.
ResponderEliminarYo lo declaro totalmente inocente, el tipo se merecía que le pegaran y le quitaran el móvil por desubicado.
ResponderEliminarY gracias por el saludo a los vapuleados chilenos que te leemos, la tierra no para de temblar, pero ya nos pusimos de pie y a ordenar la casa!
Inocente...que el código penal contempla el auxilio o defensa propia o ajena...
ResponderEliminarcuídese,amigo...cuando pasen estos fríos nos vemos en la primavera...
Un abrazo...
Me ha encantado. Particularmente, lo de calzarle un par de hostias al imbécil.
ResponderEliminarMe alegro de q estés mejorando.
Un besico.
Te deseo un pronto restablecimiento.
ResponderEliminarTu historia tiene ese regusto a la cada vez menos usual actitud caballerosa.
Darle dos tortas a un mequetrefe no debiera ser delito, mas hay que guardar las formas...mejor llamarle la atención educadamente, y si se envalentona, pues entonces ya tenemos excusa para hacerlo en defensa propia, jejejeje.
Un abrazo
Grosero, mal-educado, y cobarde... Estas son las virtudes que adornan a este señor, que dirigió su ira contra la camarera, para vengarse seguro de alguien que lo tenía frito y contra el que no osa rebelarse.
ResponderEliminarTal vez sea la esposa...que lo tiene acogotado o su jefe...quién lo sabe... pero así de una forma ruin y barriobajera dá salida a sus frustaciones....
Enfin Goathe, tipos como esos, das una patada y salen diez, por desgracias....
Cuidate mucho, haz mucho yoga y trabaja lo menos posible... jsjsjsjsj
Un besito
Aunque me duela decirlo porque disfruté con imaginarme la cara del ejecutivo recibiendo las hostias, creo que el veredicto sería "Culpable", imagina si fuéramos dando dos tortas a todo aquel que se comporte como un idiota. Creo que hubiera tenido más golpe de efecto si el "enjuiciado" se levanta, le dice un par de cositas en alto enfrente de todo el restaurante y se vuelve a sentar.
ResponderEliminarMe repatea la gente que un poco de poder o autoridad decide usarlo para machacar a los que pueda.
Muy buen relato Goathe, sorprende en varias etapas.
Saludos
Según lo iba leyendo pensaba en cuántas veces he contemplado esa vergonzosa escena... ninguna vida vale menos que otra y se educado no cuesta demasiado!
ResponderEliminarMe alegra volver a leerte por aquí Goathe!
Es lo lindo de las letras, el contar la realidad.
ResponderEliminarEspero que estés mejor y recuerda que te queremos.
Un saludo amigo y gracias por la visita. seguimos en contacto.
ResponderEliminarPara mí sería inocente que tengo muy marcadas las palabras y el trato altanero. Bien, con lo del móvil si acaso una leve multa.
ResponderEliminarMuchas gracias por sus comentarios.
Que bueno!! yo que no soy participe de puños pero si muy descontrolada en templanza y palabras posiblemente si mue hubiese levantado a pegar cuatro gritos y molestar al resto de comensales....
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