Una guarnición romana alcanzó la orilla del río. Habían llegado rumores de que quien cruzara sus aguas perdería la memoria. Olvidaría su nombre, olvidaría la infancia y el timbre de voz de sus padres, se perdería para siempre el rostro amado.
Las aguas engrosarían la mar con todos sus recuerdos.
Su general, Décimo Junio Bruto, cansado de arengarles por las supercherías se dispuso a ejemplarizarlos. Se zambulló en las aguas y no sin esfuerzo alcanzó la otra orilla. Entonces, como prueba de intacta memoria, nombró a sus soldados uno por uno.
Éstos, eufóricos, al ver lo inusual de que su superior los nombrase se tiraron al agua. Mas la gran mayoría no sabía nadar y perecieron ahogados.
Por entonces una alondra que admiraba la escena descubrió que perder los recuerdos puede ser malo pero la confianza ciega es peor.
Recuerdo haber visitado aquél río -el Limia- y evocar la historia que cuentas. Lo de los ahogados lo ignoraba. La confianza es mala, pero el jugar con los recuerdos, sea para revivirlos como para perderlos, es realmente peligroso.
Gracias Charles, precisamente el punto en el que tiran a nado y se ahogan ya va por mi cuenta. El resto, como sabes, es la leyenda atribuida al Lima, donde está tomada la foto.
Bueno al parecer algun recuerdo se les habia borrado ya antes de pisar el agua, por ejemplo que no sabian nadar. Una cosa es que te llame tu jefe, pero otra muy distinta meterse a hacer lo que no se sabe y aprenderlo en el momento. Si se hubiera trepado a un arbol dudo que hubieran aprendido a volar.... Magistrales fotos como siempre de cada historia. Y tambien la que quedo como un mineral.
Gracias Pedro, no sólo por esta fotografía tan genial, sino también por toda esta leyenda que acompaña a la imagen. Por favor, sigue deleitándonos. Saludos.
Recuerdo haber visitado aquél río -el Limia- y evocar la historia que cuentas. Lo de los ahogados lo ignoraba. La confianza es mala, pero el jugar con los recuerdos, sea para revivirlos como para perderlos, es realmente peligroso.
ResponderEliminarSalud
Gracias Charles, precisamente el punto en el que tiran a nado y se ahogan ya va por mi cuenta. El resto, como sabes, es la leyenda atribuida al Lima, donde está tomada la foto.
EliminarGracias. Abrazos.
La alondra, sin duda, era más sabia que todos los soldados juntos.
ResponderEliminarMenos mal que yo no soy excesivamente confiada, porque no sé nadar y se iba a ver un cuadro:):)
Abrazos
Bueno, Trini, a ti no te embaucarían tan fácilmente ¿Verdad?
EliminarUn abrazo.
Bueno al parecer algun recuerdo se les habia borrado ya antes de pisar el agua, por ejemplo que no sabian nadar. Una cosa es que te llame tu jefe, pero otra muy distinta meterse a hacer lo que no se sabe y aprenderlo en el momento. Si se hubiera trepado a un arbol dudo que hubieran aprendido a volar....
ResponderEliminarMagistrales fotos como siempre de cada historia. Y tambien la que quedo como un mineral.
Bonita leyendo y magnífica foto.
ResponderEliminarAbrazos
Gracias Pedro, no sólo por esta fotografía tan genial, sino también por toda esta leyenda que acompaña a la imagen. Por favor, sigue deleitándonos. Saludos.
ResponderEliminaresos soldados son de cartón piedra, al primer vistazo y al segundo también me engañó la vista
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