
Como una huésped maldita, agazapada y llamando desde hace meses a la puerta aunque en realidad dormitaba dentro. La villana, la que me ha llevado al límite físico, por fin ha mostrado su rostro: una enfermedad que me exigirá el control en la glucosa y disciplina en las comidas.
Aunque sea crónica, identificada parece menos.
Ha tenido su tiempo para trastocar todo y ahora soy yo el que quiere conocerla para acotarla y circunscribirla al reducto de su infame nombre.
Cachis,cahis, Goathe.
ResponderEliminarUn abrazo grande.
Inuits
Ánimo, Goathe.
ResponderEliminarLos cuerpos gritan, trátalo con cuidado.
Un abrazote.
ania
Lo bueno es, como señalas, que ya se la ha identificado, lo que permite combatirla. Mucho ánimo, que podrás con ella... Un abrazo enorme y terapeútico.
ResponderEliminarUnas veces me siento
ResponderEliminarcomo pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.
Mario Benedetti
Un fuerte abrazo, Goathe
Ánimo Goathe!! usted puede con todo.
ResponderEliminarUn abrazo
¡Vaya con la huesped maldita!. Menos mal que ya está identificada y espero que tratada para poder combatirla mejor.
ResponderEliminarNo sabes como siento que tengas que pasar por este trance, pero estoy segura que harás todo lo posible para que su presencia vaya a menos.
Un fuerte abrazo Goathemala
Querido amigo: una mirada desde fuera (lo que la invalida en parte) podría ser esta otra: hay dos tipos de medicina: la que ataca la enfermedad en forma específica y la que refuerza las condiciones corporales en general. La primera, insiste en lo enfermo, y muchas veces te produce una dependencia malsana de la que se te hace difícil salir. La segunda, se ocupa de reforzar el cuerpo en el que esa dolencia habita y dismunuye su importancia y a la larga la hace desaparecer. Recomendación: los libros de Deepak Chopra. Saludos. Gonzalo
ResponderEliminarHola Pedro.
ResponderEliminarQué pena venir a visitarte y encontrarme con esta mala noticia sobre la dichosa salud, que a veces nos falla y es cuando nos damos cuenta de lo valiosa que es.
Soy Ulyses-Bender de amebasaladeriva.com. Dejé el blog aparcado por problemas con la página, pero he seguido en otro blog: http://www.blogodisea.com
Estaba rescatando el contenido del blog antiguo cuando he leído tu entrevista y tus comentarios, y me ha entrado la morriña, no he podido evitar saber qué es de tu vida.
Espero que todo te vaya bien, y sepas controlar esa dolencia, aunque imagino que será muy molesta si te exige limitarte en la comidas, algo difícil para un español, que siempre gusta comer bien, jeje.
Bueno Pedro, recibe un fuerte abrazo, me ha encantado pisar de nuevo "La tierra de los árboles".
Saludos.
Saludos afectuosos Goathe.
ResponderEliminarVaya, hombre, qué inconvenientes tienen las enfermedades, pero lo importante es saber de que van. Espero que la controles bien. Un abrazo y cuídate mucho.
Ahora q la tenemos identificada es cuestión de tenerla a raya. Y ya está. No va a poder contigo ;)
ResponderEliminarUn abrazo grande.
Que buena manera de trabajar la enfermedad en el texto...
ResponderEliminarsaludos enormes desde Bolivia
ResponderEliminarUn abrazo fuerte!!!
ResponderEliminarCon cariños y los mimos de tus seres queridos todo se cura. Muchos besos.
Sí, tienes razón pero mejor saberlo,Inuit, los primeros meses fueron desconcertantes, sin saber cómo tratarlo; Meme, tu poesía lo expresa muy bien mis sentimientos en cierto momento. Ahora (ania), a cuidar el "estuchito" que nos es dado al nacer y hacerlo con optimismo y serenidad, jcab.
ResponderEliminarSí, Nerim, aprender, conocerla para reducirla.
Creo ir por el buen camino. La ayuda psicológica es básica, por eso ya encargué uno de los libros que Gonzalo me recomienda.
En realidad nunca he sido persona de muchos excesos por eso, amigo Andrés, no creo que adaptar las comidas, una vez que sepa bien todo, me suponga tanto. Me alegra tu vista, luego paso a saludarte a tu espacio.
Pues sí, Mateo y Sara, no podrá. A controlar la diabetes.
Georgia, gracias por el elogio y tu vista, más tarde te correspondo.
Gracias por el saludo, María Cristina, mucho tiempo sin saber de ti.
Sí, Lila. Llevas toda la razón: es básico tener apoyo en casa. Tener ahí a Nahuyaca pendiente es una fortuna.
Gracias de nuevo a todos.
Goathe, la salud nos da estas sorpresas de vez en cuando, pero seguro que con control la "controlarás" tú a ella.
ResponderEliminarUn abrazo.
Goathemala, ah! siento mucho amigo que estés pasando por estos menesteres que te quitan un poco de tiempo hasta que te acostumbres a la nueva situación y llegara el día en que ni te acuerdes que la huésped existe, y seguirás como siempre disfrutando y compartiendo esta preciosa vida! Un fuerte abrazo con mucho cariño.
ResponderEliminarConvivir con la villana, aprender a conocerla, a acotarla como dices.....pero siempre mejor saberlo.
ResponderEliminarMe alegro de que al fin puedas volver a retomar el timón.
Un abrazo grande