1 de agosto de 2011

Señales de humo I

_7316286

Al salir a la calle los últimos juerguistas apuran churros aguados y aunque llevo un desayuno de Jaén entre pecho y espalda siento hambre. Desayuno típico, pan, jamón, queso, bacalao, tomate y por supuesto aceite de oliva.Durante un segundo nuestra mirada se llena del asombro de vidas paralelas como especies de animales nuevos que se escrutan en la sabana. Nos saludamos, ellos con la ronquera de su voz pulida en esfuerzos nocturnos, yo con la de mi modorra. Tras la noche de fiesta el pueblecito tiene algo de papel de regalo roto. Enfilo mi paso hacia donde quieran mis pies. El sol que nace peina con potencia de cepillo de púas las lomas. Sin percibirlo el camino escogido es una barranquera en la que de niño jugué mucho a vaqueros e indios. A mi mente acuden ciertas escenas, determinados parajes grabados a cincel, filigranas de recuerdos.

_7316287-2A media subida descubro a una liebre mirándome, disparo sin enfocar. Para mi sorpresa la capturé erguida, casi suspendida en el aire. Ay, con un zoom mejor que buena foto hubiera sido.

Prefería ser un piel roja. Entonces no sabía el motivo, ahora sé que es porque estaban más unidos a la naturaleza y se comunicaban con humo y sus nombres tenían poesía, nube gris, trueno que no cesa. Algunas fotos más con el obturador casi siempre a 1000 por la cegadora luz. A Jabalcuz que la calima pinta de rosa, al oppidum de Venceslá, a Berrios, a lugares resecos para usarlos como texturas.

_7316300

_7316299

La paz se quedó dormida allí, me conmino a regresar con más tiempo. Las higueras están saqueadas por abajo. Con mi envergadura no tengo problemas en hacerme con un par de kilos de higos frescos. Tristeza de no poder probarlos. _7316301Con tan preciada carga emprendo el camino de descenso más directo. Por la mitad la senda está arada, no existe, desaparece. _7316289

Han borrado las rutas de mi infancia. Camino entre terrones calizos hasta una granja privada.

El dueño observa mi pausado allanamiento. Intento presentarme quitándome las gafas de sol, baldío esfuerzo, me conoce, se trata de un compañero de infancia al que hace décadas que no veo. Me dice cómo salir de allí. Cuando me largo percibo que no estrechamos las manos, ni intercambiamos los mínimos fundamentos de la educación. La timidez es el más estéril de los vicios.

--

A manera de modesta y breve ruta fotográfica.

8 comentarios:

  1. ¡Qué post más hermoso, Goathemala! Me has dado un gusto agridulce al leerte. Cómo me ha llegado esta frase:
    "Han borrado las rutas de mi infancia". Sí, el progreso, los años, los cambios de ellos y nuestors van borrando las huellas marcadas por nuestros pies.
    Escribes muy bien y tus fotos están muy lindas aunque no vieramos saltar la liebre.

    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Te envidio esos paseos por el campo cuando todo mi "campo" es un domesticado parque al que no puedes entrar antes de las 8 de la mañana y te coge el calor quieras o no quieras.

    ResponderEliminar
  3. De lo artificial a lo natural, para reencontrar la amistad. Enhorabuena por la entrada.

    ResponderEliminar
  4. A menudo pienso si mereció la pena abandonar ese mar de olivos....

    ResponderEliminar
  5. Ya queda menos para que complete su visita con paisajes más verdes...y cuando esté saboreando (por favor) una buena copa de vino verde acuérdese de los que nos quedamos guardando el "chiringo"
    Disfrute, mucho...

    ResponderEliminar
  6. Muchas gracias...sigo de vacaciones y espero poder visitarles despacio a mi vuelta. Abrazos.

    ResponderEliminar
  7. Ay, Goathe, como me recuerdas mi infancia de caballitos de caña por las veredas...Hoy ya son caminos asfaltados y cemento que no cesa...Son los tiempos, que borran sin consideración los caminos de la infancia...
    Voy con retraso en esta seria capitular...A ver si te alcanzo.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  8. Qué maravillosa experiencia! La he vivido contigo y disfrutado del paisaje... también quedé frustrada por el reencuentro tal como te sucedió en la despedida... Cosas del momento que a veces apuramos. Besos.

    ResponderEliminar