20 de junio de 2011

EL FANTASMA DE NUMANCIA

_6196050 1200

Hazte a la idea de que la noche viene desangrada y el amanecer es una herida abierta en el fuego de Numancia. Y ahora imagina los suicidios de la rendición entre los atávicos cantos de una loma mellada de hambre, la rala vegetación comida con impaciencia en sus primeros brotes, retamas desarraigadas, muros lamidos, cabezas de cantueso tragadas sin agua y Escipión y toda Roma aprendiendo el liberar de la muerte y como no tendrán apenas esclavos y ahora, fija tus ojos en mi traición, en la daga con la que arrebato la vida a mi esposa y en el temblor de mi mano al acercarla al pecho, en el caballo, el único que no nos hemos comido. El mismo que monto y huyo entre impávidos soldados.

El dardo que me alcanza me hace menos daño del merecido.

Hazte a la idea de que no escapo del espacio. Lo hice del tiempo para alcanzarte y llegar a ti, indeciso ser de imprecisas letras, para que expandas mi cobardía y como desde entonces un justo dios me hace vagar por penumbras sin límite con la memoria llagada sin que el hierro que me acabe visitara la fragua ni la tumba en la que repose conozca la pala que la excave.

---

Foto de Segóbriga en HDR. Con este relato breve me quito una espina.

7 comentarios:

  1. Esto sí que se llama quitarse una espina y lo demás es cuento.

    Me ha parecido un relato magnifico, lleno de imágenes y perfectamente ensamblado.

    Al leer, nos trasladamos a Numancia y nos sentimos parte del orgullo y la tragedia.

    Abrazos dobles

    ResponderEliminar
  2. A mi me ha encantado este relato, te felicito. Durante la lectura, me he visto entre pelendones y arévacos.

    Un fuerte abrazo

    Nerim
    http://www.cajonsecreto.es

    ResponderEliminar
  3. Muy bien contado, querido amigo. Empleas un recurso que me gusta mucho, da cierta musicalidad y coherencia al conjunto.

    Salud

    ResponderEliminar
  4. Hace años ese personaje formó una pesadilla, algo frágil, casi evanescente que en determinados momentos regresó a mí y que su origen puede estar en alguna lectura de juventud. Este fin de semana, en una visita a Segóbriga, me conminé a darle forma.

    Aunque fuera de una manera breve sacármelo de la cabeza.

    Gracias a todos.

    ResponderEliminar
  5. Una espina que ha florecido.

    ResponderEliminar
  6. Terrible destino el de ese yo poético que ha decidido no merecer el olvido y ha escrito este relato como una expiación.
    Simplemente GENIAL!

    ResponderEliminar
  7. Asiento en tu tozudez...como una espina se clave, nada nos devolverá el sosiego hasta no verla desprendida junto a una gota de sangre, que siempre acompaña, no es cierto?
    Un abrazo

    ResponderEliminar