19 de septiembre de 2006

La reacción por simpatía

Hoy es un día importante para mí porque he descubierto, algo largo tiempo intuido, que los aparatos eléctricos poseen algo más que cables, que tienen un estado de ánimo. Todo comenzó por los tubos fluorescentes de la cocina. Cuando le daba al interruptor nunca se encendían de inmediato, como debería ser. Lo hacen cuando les apetece, uno, dos o cinco minutos más tarde. Sin embargo si enciendo antes la luz de la campana extractora, y después les doy al interruptor de los tubos, se encienden al instante. ¿Son tímidos y necesitan un empujoncito? Cambia el cebador, me dijeron los que entienden. Ayer, se lo comenté a mi padre y me habló de este extraño principio. Como es un bromista consumado, no le hice caso hasta que por la red leí descripciones de este fenómeno conocido bien por los bomberos, ya que la reacción por simpatía se produce especialmente en el fuego y en explosiones de gases. Curioso: tantos siglos de invenciones y no estamos tan lejos de la física aristotélica que describía las reacciones magnéticas como analogías de fenómenos naturales y de relaciones humanas.

3 comentarios:

  1. pero, es màs curioso que nuestro mundo se cincunscriba a nosotros y no a lo que nos rodea. Tenemos un serio problema de insencibilidad, muchas veces hasta creemos que personas carecen de sentimientos y los tratamos como objetos inanimados.-

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  2. Pues nunca he reparado en esto, debe de ser que soy algo despistada. En fin que como dice el refrán"Nunca te acostarás sin haber aprendido algo nuevo" bueno como verás también soy negada para los refranes, creo que es asi tal cual, pero tiendo a cambiarles las palabras:):):):)

    Un saludo y gracias por tu visita y tu lectura

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  3. Ah! tanto que queremos entender y a veces nos supera!

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