19 de septiembre de 2008

EL BOSQUE HECHIZADO

Helecho[5] - No olvide visitar el bosque hechizado.

El viejo contrabandista lo dijo, esbozando una sonrisa socarrona. Del brillo de mis ojos adivinó lo que me intrigaron sus palabras.

- Será imposible hacerlo – respondí – mañana mismo regreso.

- Entonces, tal vez le interese conocer ahora la leyenda por si se le presenta la posibilidad de visitarnos de nuevo.

- Sí, por favor, soy muy aficionado a las plantas y a todo tipo de historias –afirmé-.

- Bien sabe, joven, que las palabras lubricadas por un buen vino salen mejor engranadas – dijo, pícaro -.

- Sea, ratifiqué levantando la mano para pedir unas copas de Oporto

Una ráfaga otoñal levantó el rumor de los castaños. Una hoja, estremecida, peregrinó a su sombrero de fieltro. El viejo contrabandista suavizó el gesto y moduló la voz:

“Hace muchos, muchos años, cuando el hombre aún creía en las potencias maléficas de la naturaleza, existía un bosque y en él moraba una bruja obsesionada con tener descendencia. No quería recurrir a la mandrágora, a los ahorcados, ni a ningún tipo de magia negra para obtenerla, pues deseaba con todo su ser a un vaqueiro, un mozo de piernas firmes, sonrisa franca y mirar del color de los helechos. El chico estaba prendado de una muchacha limpia, tan pobre como él, a la que conocía desde que era un rapaz, por eso declinaba todos los obsequios y ofrecimientos que la meiga le hacía, Dios sabe con qué artes, pero desde luego, afirman, que para persuadirlo adoptó la forma de las más voluptuosas mujeres. Ante las negativas a sus solicitudes carnales, enfurecida por los celos y por el anuncio de boda de los jóvenes, la bruja, raptó a la muchacha aprovechándose de la oscuridad y por medio de un conjuro y una pócima de hierbas la transformó en un roble..."

Continuará.

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Foto mía, de un helecho.

9 comentarios:

  1. la foto maravillosa como siempre...pero la historia...la historia acabó en los deseos de la meiga o no???? un abrazo

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  2. Saludos Goathemala, tiempo que no pasaba por acá. Como siempre encantado con tu relato. Yo con la mente en tus tierras, preocupado por la salud de mi familia, pero hoy me decidí a pasar y a dejarte un abrazo. Como siempre, tu historia está llena de hechizo que conmueve.
    Saludos!

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  3. manuel-tuccitano, gracias, muchas gracias, olvide poner el continuará. Solucionado.

    Jogreg , igualmente, amigo. Voy a visitarte ahora mismo.

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  4. Te arrancas con un cuento y me dejas picada eh?...esperaré.


    Abrazos.

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  5. Estoy convencido de que el día que me topé con tu blog resulté muy afortunado.
    Abrazo.

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  6. Espero ansiosa la continuación, me has transportado a la infancia. Muy bonita la foto del helecho.

    Un fuerte abrazo

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  7. Digo yo que, a pesar de las prisas, después de que el señor contrabandista contara su historia, la resistencia a visitar al bosque hechizado sería menor. Más bien todo lo contrario: no ir sería contrario a esa naturaleza curiosa que compartimos.

    Salud

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  8. Clarice Baricco, sí, me gusta probar de todo y esta leyenda merecía pasarse aunque sea de esta manera torpe ya que no la se trata de una de estas narraciones orales que se pueden perder. Gracias y saludos.

    Víctor González, pues a mi me sucede igual contigo. Me que muchas veces pensando la continuación de tus historias. Gracias y saludos.

    Nerim, cuando me lo narraron me sentí como un niño. Gracias y saludos.

    Charles de Batz , caramba, como me conoces. Abrazos y gracias.

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  9. Qué bonita la imagen del peregrinar de una hoja suspendida en el vaivén del viento. El amor tiene sus propios caminos que ni la magia puede alterar. Los robles viven esperando....
    Inuits

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