2 de septiembre de 2008

EL PERRO INMORTAL

Lloró desconsolada cuando perdió su perro. Se criaron juntos pero el día que cumplía catorce años los petardos de la fiesta asustaron al can que escapó despavorido al monte. Nunca regresó. Esa noche llovió y ella piensa que el agua le hizo perder el rastro.

Años más tarde, con una oposición aprobada, fue destinada a una remota remota aldea de montaña donde se entendían en otro idioma. Mitigó su soledad con el deporte y la lectura. En el amanecer de su cuadragésimo primer cumpleaños al correr por unos hayedos un perro saltó a perseguirla alborozado.

Reconocería el color blanco inmaculado, las orejas levemente ocres, las maneras toscas, el movimiento frenético del rabo al escuchar su nombre. Sin dudarlo se lo llevó a casa.

Sabe lo improbable que resulta que le viniera el olor de su dueña tras veintisiete años, más aún que viviera todo ese tiempo. Un perro no debe, no puede ser inmortal. Tiene diversas razones más para la duda. Sin embargo, la razón del corazón le dicta que se trata del mismo perro.

Con esa le basta.


Foto: http://flickr.com/photos/von-marazzi/

La etiqueta personal viene motivada porque tuvimos un perro idéntico al de la foto, lo llamábamos Baskerville. Recuerdo sus ojos inocentes y expresivos. Soy yo el que recupero a través de los años el rastro de mi perro, en especial su olor. La anosmia no impide que lo tenga catalogado y pueda recurrir a su evocación.

15 comentarios:

  1. Los recuerdos son capaces de evocar cualquier fragancia... olores que nunca se olvidan. Un saludo

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  2. Bellisimo forma de narrarnos la idea de lo inmortal. Ah, si estas cosas pasaran...

    Un abrazo amigo

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  3. Hola amigo anósmico, yo también lo soy.

    También se me murió una mascota, un gato y me dolió.
    http://almadormida.blogspot.com/2006/02/dixie-in-memoriam.html

    Pero además un día escribí sobre la muerte de un perro que en términos de fidelidad es mucho más cercano que un perro.
    http://almadormida.blogspot.com/2006/02/dixie-in-memoriam.html

    En resumen un preguntarse porque, porque, porque...

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  4. Bello, Goath...

    Yo, que acabo de cumplir 40 y que nunca he tenido perro, me imaginé que un pastor inglés lanudo y alegre, venía a buscarme...

    Las cosas escritas con amor es lo que tienen...se hacen fe.

    Un beso

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  5. A menos que haya sido un perro extraído de la cinta Green Mille.

    Saludos

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  6. Según he leído (no recuerdo en donde) la memoria olfativa es la última memoria de los sentidos que se pierde. Por eso cuando somos ya ancianos podemos recordar las comidas que nos hacía nuestra madre cuando eramos bebés... y un bebé identifica a su madre por el olor.... Lindo relato!

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  7. Es que a veces Goathe, no es necesario todo..y muchas otras veces con quererlo basta.

    Un abrazo enorme!!

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  8. Y ciertamente "CON ESO" nos basta a todos... o al menos, nos debería de bastar...

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  9. Estoy completamente segura de q se trata del mismo perro.
    Un beso.

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  10. Pues yo creo que el perro es la alegría recuperada,la compañía rencontrada, es la parte alegre y gozosa de su alma perdida.
    Fíjate que el perro es blanco,haciendo más clara la referencia a la parte más noble de su ser.
    Eso es lo que me ha sugerido el relato.
    Inuits

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  11. Woww!! Yo nunca he tenido una mascota, pero he visto como la gente los llega apreciar.

    Aquí en la casa se sorprenden que yo asocio los olores con lugares específicos y personas...

    Una pregunta tonta talvez? tu tienes "anosmia"?

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  12. Hola, un saludo y mis agradecimiento a todos.

    Sí, soy anósmico desde una gripe estival hará ya tres años. Todavía no he perdido la esperanza de recuperar el olfato algún día. Ya iré contando.

    El perro inmortal lo escribí hace un año. No me gustaba mucho y por ese motivo no lo publiqué en su momento.

    Ahora, con la sequía que arrastro no estoy para remilgos y el perrito inmortal salió de paseo por los espacios virtuales.

    --
    Saludos y gracias de nuevo.

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  13. es una hermosa historia en la que muchos nos podemos ver reflejados. Hay seres, perros u otros, inmortales y siempre reaparecen en nuestras vidas.

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  14. Pues que nos has revuelto sentimientos en el baul, yo miro a mi perrita y en sus ojitos observo su esencia y seria una linda esperanza encontrar en un futuro esos mismos ojitos en la mirada de otro perro.

    Aqui de vuelta tambien, y por lo visto tengo mucha tarea por hacer, has estado productivo.

    besos y abrazos

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